Aunque estamos todo el año valorando como mejorar, es en el último trimestre de cada año donde se hacen balances más significativos, se toman decisiones con vistas al siguiente curso y en función de ello se elaboran los futuros presupuestos.
Una de las decisiones más notables que se ha tomado recientemente desde la Fundación ha sido la de convertir la guardería de Mazina en un comedor social. No ha sido sencillo tomar este camino pero analizando con detenimiento el proyecto se ha observado que muchos, la mayoría, de los alumnos que acudían a la guardería luego no continuaban adelante con sus estudios académicos por multiples factores, como las dificultades económicas o las distancias hasta los centros escolares. Ello provocaba que lo mucho o poco que podían haber ganado, académicamente hablando durante los tres años de guardería, se perdía por el camino en un breve espacio de tiempo al no continuar trabajando y evolucionando con los contenidos pertinentes.
Eso nos llevó a darle una vuelta y tomar la decisión de dejar de utilizar las instalaciones como guardería y convertirlo en un espacio destinado a dar comidas a familias del entorno. Por ello, ya desde el inicio de este curso se ha iniciado una logística que se irá mejorando y que nos permite dar de comer a 100 familias con niños menores de 12 años (llegando a un total de 503 niños).



Se ha establecido un calendario para que las madres tengan un día de la semana asignado en el que tienen que acercarse para recoger su bolsa de comida de manera que no tengan que ir las cien el mismo día. La puesta en marcha está siendo muy positiva.
#NoTeCansesDeAyudar

